Todo comenzó con Alejandro, el hermano mayor, quien inicialmente quería practicar rugby subacuático, pero terminó practicando Polo acuático, debido a una confusión: “…no sé qué le pasó a mi abuelo y lo metió fue a Polo”, dijo Julieta.
A pesar de esto, Alejandro se quedó en esta modalidad y animó a sus hermanos para que siguieran sus pasos: Juana y Diego hoy hacen parte del semillero, Julieta compite en la categoría sub-14 y Alejandro, en la categoría sub-16, todos hacen parte del Club CPA Medellín.
Para ellos, la piscina es más que un espacio deportivo, es el lugar donde se fortalecen como familia. Julieta, por ejemplo, disfruta la emoción de entrar al agua en los eventos departamentales, mientras sus hermanos menores aprenden las bases del juego y se motivan con cada entrenamiento